Calandrias

Las calesas o calandrias son una especie de carruajes tirados por caballos, que en la Mérida de finales del siglo XVIII y principios del XIX eran el principal medio de transporte en Mérida para las familias ricas o de la nobleza; también fueron ampliamente utilizadas como vehículos de carga. Posteriormente su uso se fue generalizando; es un medio de transporte tan práctico que en las aledañas Motul e Izamal la gente aún las utiliza cotidianamente como medio de transporte urbano.

Sin embargo, en la Mérida hoy día se utilizan únicamente como medio de transporte para el turista y forman ya parte del paisaje urbano, vivamente adornadas. Si visitas Mérida puedes hacer un recorrido por su centro histórico a bordo de una de estas tradicionales carretas, que deben su nombre a que antiguamente se pintaban de amarillo, color de una hermosa ave del mismo nombre. Recorrer la ciudad a bordo de una de estas singulares carretas permite al turista conocer sus principales atractivos turísticos desde una perspectiva diferente.

Y si lo que planeas es un recorrido romántico, nada tan original como un paseo nocturno a bordo de una de estas calandrias, que te llevarán a ti a tu pareja a hacer un recorrido por las calles más tradicionales de la ciudad.

Calandria (Calesa)

Foto compartida por Brian Snelson mediante CC BY 2.0

Donde encontrarlas

Las calesas prestan sus servicios de 8 de la mañana a 12 de la noche y tienen su sitio en la calle 61, entre la 58 y la 60, a un costado de la Catedral. También es posible encontrarlas alrededor de la Plaza Grande, en la calle 60, también en el Paseo de Montejo y frente al hotel Holiday Inn. Por la noche, después de las 8, están por la Casa de Montejo en la Plaza Grande y enfrente de los Hoteles Hyatt y Conquistador. No importa dónde las encuentres, las caleses ofrecen dos rutas: la tradicional o la doble.

Rutas

La ruta tradicional tarda alrededor de una hora y comienza en la Plaza Grande, sigue por la Calle 60, pasa por los parques Hidalgo, de la Madre, Santa Lucía y Santa Ana, dobla hacia el Paseo de Montejo, pasa las Casas Gemelas, el museo y los monumentos de Felipe Carrillo Puerto y Justo Sierra, después sigue hacia el Monumento a la Bandera en donde es posible bajar a tomar fotos; después se regresa al centro y a la Plaza Grande justo en el punto de partida. La ruta doble tarda más, pues primero se hace el mismo recorrido que el tradicional y después continúa por la Av. Reforma, pasa por la Plaza de Toros, va a la Colonia García Ginerés y el parque de Las Américas, un parque de cuatro manzanas lleno de vegetación e historia, después pasa por la Av. Colón, una calle cubierta por enormes árboles que da la sensación de estar bajo un techo de vegetación, se llega hasta el Paseo de Montejo y finalmente de regreso a la Plaza Grande.

Precios

El viaje tradicional cuesta 150 pesos y el doble 250 pesos. Y recuerde, no olvide la propina... para el caballo.