Teatro romano de Mérida

El Teatro romano de Mérida fue levantado en la colonia Augusta Emerita de la mano del cónsul Marco Vipsanio Agripa siguiendo las ordenes de Octavio Augusto. Inagurado en el año 15 a. C. fue objeto de varias remodelaciones, como la del año 105 en la que el emperador Trajano hizo que se levantara el actual frente escénico, y también otras como la de entre los años 333 y 335 en época de Constantino I. Fue abandonado en el siglo IV tras convertirse el cristianismo (que veía inmorales las representaciones teatrales) en la religión oficial del Imperio Romano. Cubierto de tierra durante siglos (salvo las gradas superiores, la summa cavea, que los emeritenses bautizaron como las siete sillas), a comienzos del siglo XX comenzaron las excavaciones y ya desde 1933 se celebra en él el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.

Teatro romano de Mérida

Foto compartida por José Porras mediante CC BY-SA 3.0

Los romanos no eran demasiado aficionados al teatro, este fue construido más por el prestigio que por los gustos del pueblo, que prefería ir al circo por las carreras de carros o al anfiteatro por los combates de gladiadores y animales. Con capacidad para unos 6.000 espectadores, las gradas contaban con 3 zonas, la superior la más deteriorada al haberse mantenido a la intemperie, y la inferior que contaba con 22 filas la reservada para las clases sociales más acomodadas. Fue construido, aprovechando la ladera del cerro de San Albín para reducir costes, siguiendo el modelo de los construidos en Roma y Pompeya.

Teatro romano de Mérida

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